martes, 14 de enero de 2014

LAS COMIDAS DE NUESTROS ENGREIDOS

En este, como en muchos otros temas del desarrollo infantil, la palabra clave es imitación. Desde muy pequeños, los niños copian las conductas de los mayores; esta es la base de su desarrollo. Ellos desean ser como los grandes, y se sienten muy bien cuando van alcanzando metas, como tomar el tenedor, beber agua de un vaso, o sentarse a la mesa con la familia. 
A veces, los problemas se presentan cuando intentamos imponer una conducta para la que el niño no está maduro. Por ejemplo: un niño de un año de edad no tiene la coordinación suficiente para utilizar un tenedor. Si le exigimos que lo haga, solamente lo enfrentaremos a la frustración; la relación con él podría volverse difícil, y cuando el niño ya tenga la edad suficiente para aprender, su actitud hacia esta actividad puede ser negativa porque la conducta, por así decirlo, “ya fue marcada”. 
Si bien cada niño se desarrolla a un ritmo diferente, resulta muy importante conocer las edades en las que podemos esperar ciertas conductas: 
  • Durante los primeros seis meses, el bebé toma leche materna o de fórmula; su alimentación depende completamente de la madre.
  • Alrededor de los 10 meses, algunos empiezan a beber de una taza o de un vaso entrenador; para entonces ya han probado los cereales y purés, pero todavía dependen de la madre para su alimentación.
  • Cuando los niños cumplen un año empiezan a masticar alimentos suaves; la mayoría de ellos ya saben beber de una taza. A esta edad, muchos desean empezar a comer solos, por lo que puedes darles trozos pequeños que puedan tomar con los dedos. Es de enorme importancia evitar los alimentos con los que se pueden atragantar.
  • Para los dos o tres años de edad, ya deben estar completamente integrados a la dieta familiar.
Otra forma de “marcar una conducta” es celebrarla porque resulta tierna o graciosa; por ejemplo: cuando los bebés comen con los dedos, a veces tiran la comida fuera de la mesa. Esta etapa es pasajera, pero si a los demás les parece graciosa y la comienzan a celebrar, el bebé aprenderá a hacerla para obtener el aplauso o la risa de los demás; y lo obtendrá… por un tiempo. Cuando la conducta deja de ser graciosa, puede resultar difícil eliminarla. Por lo que te sugerimos prevenir las conductas que más adelante pueden transformarse en un problema.
Para nadie resulta placentero pasar toda la hora de la comida corrigiendo a los niños: ni para los niños ni para ti. Elige una sola cosa que quieras enseñar, por ejemplo, no hablar con la boca llena; ayuda con el ejemplo y, si es posible, involucra a toda la familia en el proceso. Explícale a tu hijo por qué no debe hacerlo, y sobre todo, ten paciencia.

jueves, 9 de enero de 2014

Cómo hacer para que nuestro bebe coma bien ...

Aquí les dejo unos consejos para que nuestros bebes tengan una buena alimentación...

1. Es recomendable hacer 5 comidas al día, repartidas en un desayuno, dos comidas principales (comida y cena) y dos comidas complementarias (una a media mañana y otra a media tarde).

2. Es importante conservar una buena ingesta de lácteos para un correcto aporte de calcio y asegurar de esta manera un óptimo crecimiento.

3. Para el desayuno, intentaremos mantener el máximo tiempo posible la papilla de cereales. Cuando el niño ya no la quiera, un desayuno completo para empezar bien el día deberá consistir en leche o yogur y cereales o 40g de pan.

4. De fruta, dos raciones al día son las recomendadas y podemos dar una a media mañana y la otra como postre en la comida o la cena. Si todavía le cuesta masticar, la cortaremos a trocitos pequeñitos y bien pelada o podemos ofrecerle zumo de fruta natural.

5. La cantidad de verdura al día es de 150g, pudiendo ponerla toda en una misma comida o fraccionarla entre la comida y la cena.

6. Tanto la comida como la cena deberá incluir: 100g de patata cocida o 75g de arroz o pasta ya hervida o 60g de legumbre cocida. De esta manera aseguraremos un aporte correcto de hidratos de carbono.

7. En cuanto a los alimentos de origen animal, en la comida del mediodía incluiremos:
- 30g de carne o pescado para niños de 1 año
- 40g de carne o pescado a niños de 2 años
- 50g de carne o pescado para niños de 3 años
Y en las cenas repartiremos entre pescado; dos días a la semana huevo; algún día queso y otro día jamón.

8. La ración correcta de aceite de oliva es de 15 a 20g al día, con la que cocinaremos los alimentos o los aliñaremos.
Una cuchara sopera equivale a 10g de aceite.

9. Para el postre alternaremos fruta y productos lácteos en la comida y en la cena. Esto quiere decir que si en la comida hemos puesto de postre un yogur para la cena ofreceremos una fruta.

10. La bebida más recomendable y adecuada será el agua.


Con todos estos datos podremos planificar un menú semanal, distribuyendo todos los alimentos a lo largo del día y de la semana, consiguiendo una alimentación para nuestros niños variada y equilibrada.

sábado, 4 de enero de 2014

Algunos jueguitos que puedes jugar con tu bebe de 1 año ...



1. Alfombra mágica. Desarrolla su balance

· ¿Qué necesitas? Una alfombra, sábana o trapo grande de tela Un espacio abierto con piso suave o deslizante (no funciona en suelos alfombrados). Mueve los muebles para tener una “pista” más grande y segura.

· ¿Cómo jugar? Sienta al pequeño en la alfombra (o tela), pon un cojín en su espalda, toma una esquina, y muevela suavemente por el suelo. A los pequeños les encantan estos paseos en una “alfombra mágica” donde además estarás ayudando a desarrollar su estabilidad. Si tu hijo no es estable al sentarse, entonces puedes simplemente acostarlo en la alfombra.

2. Rompe burbujas. Desarrolla su coordinación

· ¿Qué necesitas? Burbujas

· ¿Cómo jugar? Siéntate frente a tu hija y sopla burbujas cerca de su cara. Verás como ella trata de tocarlas con sus propias manos. Si tu hija ya camina: déjala que se pare y tira burbujas por todos lados para que ella las siga y las rompa con sus manos.
3. Música con ollas. Desarrolla su sentido del ritmo y coordinación

· ¿Qué necesitas? Elementos de cocina sin filo. Ollas livianas, tapas de ollas, envases de plástico duro y cucharas de palo funcionan muy bien.

· ¿Cómo jugar? Haz música junto a tu pequeño. Invítalo a que haga sonidos con los distintos elementos, puede usar las cucharas de palo de baquetas y las ollas de batería. Si son un poquito más grandes pueden imitar los sonidos que tu creas, como un “monito mayor” musical.
4. Araña arañita. Desarrolla su motricidad fina

· ¿Qué necesitas? Nada.

· ¿Cómo jugar? Canta la canción araña arañita, junta tus manos, y haz que la yema del dedo pulgar de una mano toque la yema del dedo índice de la otra (con las palmas de las manos en direcciones opuestas), luego toca tu otro dedo índice con el dedo pulgar de la otra mano, y así anda intercambiando simulando una escalera. Los pequeños tratarán de imitar este movimiento con sus deditos mientras cantas la canción.

· Canción:
Araña arañita subiendo la escalera
Araña arañita, subiendo la escalera
Y ¡pum! se cayó. Y ¡pum! se cayó
Vino el sapo….y se la comió
5. Bebés voladores. Desarrolla su sentido del balance

· ¿Qué necesitas? Nada.

· ¿Cómo jugar? Toma firmemente a tu bebé en tus brazos y hazlo “volar” con su estómago hacia abajo. Puedes subirlo, bajarlo, acercarlo a objetos y personas; sólo asegúrate de nunca hacer este juego después de una comida o con niños muy pequeños ya que el movimiento puede hacerlos vomitar. Si nunca has hecho este juego tómatelo con calma y parte muy lento. Tú conoces a tu bebé y sabes cuanto movimiento es apropiado para él.
6. Las manitos. Desarrolla el conocimiento de su cuerpo

· ¿Qué necesitas? Nada.

· ¿Cómo jugar? Canta la canción “las manitos” siguiendo las “indicaciones” de la canción, moviendo las manos en la primera parte y ocultándolas al decir “y se van”, “y se van”.

· Canción:
Las manitos, las manitos dónde están
aquí están
ellas te saludan, ellas te saludan
y se van
y se van
7. Congelado. Desarrolla su habilidad de escuchar y relacionar.

· ¿Qué necesitas? Una radio.

· ¿Cómo jugar? Toma al bebé en tus brazos y baila con la música, luego pausa la canción y deja de moverte. Pon la música de nuevo, baila, pausa y deja de moverte. Poco a poco el bebé va a entender el juego y va a hacer la conexión de que cada vez que la música para ustedes van a dejar de bailar. Este es un gran ejercicio para los padres que además de entretener a sus hijos tendrán una mini clase de cardio.
8. Camino de obstáculos. Desarrolla su balance y motricidad gruesa

· ¿Qué necesitas? Cojines, almohadas, elementos blandos

· ¿Cómo jugar? Crea un camino de obstáculos con los cojines y luego toma a tu hijo de los brazos (este juego es para niños que ya saben caminar) y ayudalo a pasar de un lado del camino al otro. Puede saltar los cojines o simplemente subir sus piernitas y pararse arriba de ellos. Esta actividad le ayudará a desarrollar los músculos de las piernas y mejorar su balance.
9. Espejito espejito. Desarrolla el conocimiento de su cuerpo

· ¿Qué necesitas? Un espejo

· ¿Cómo jugar? Pon a la pequeña frente a un espejo y ve cómo reacciona enfrentada a su propia imagen; poco a poco irá entendiendo que “la persona” del espejo es ella misma. Tómala en tus brazos y sal del rango del espejo y luego vuelve al espejo para que ella vea cómo aparece y desaparece. También puedes hacer distintos tipos de caras como cara feliz, cara enojada, cara triste, etc, o apuntar a sus partes del cuerpo mientras dices sus nombres. “Esta es tu pierna” “Estos son tus ojos” “Esta es tu mano”
10. Tira la pelota

· ¿Qué necesitas? Una pelota blanda



· ¿Cómo jugar? Siéntate frente a tu hija y empuja la pelota hacia ella, el fin es que ella empuje o tire la pelota en tu dirección. Los bebés pueden tomar la pelota, sentir su textura, empujarla y patearla, toma en cuenta que los pequeños son muy curiosos y cualquier tipo de exploración que hagan es beneficiosa, por lo que si tu hija se pasa más tiempo tocando la pelota que empujándola hacia tí no debes preocuparte. Dale su tiempo y verás como de a poco entiende el juego.

miércoles, 1 de enero de 2014

Su primer añito...


Habitualmente se denomina al niño que se encuentra en este período como deambulador, ya que se caracteriza por una conducta predominantemente motora. 
El grupo de niños de esta edad tiene un tiempo de atención limitada, y en todas las actividades que se realicen es de fundamental importancia la intervención del adulto. 

Los niños de esta edad buscan su independencia y desplazarse libremente, necesitan tocar, manipular, explorar el medio lo cual obliga al adulto a estar atento a sus iniciativas.

En cuanto a su desarrollo fìsico, los bebes comen menos en sus horas establecidas, pero comen con mas frecuencua. En esta etapa están aprendiendo a comer solos, aunque hagan destrozos derramando y votando sus alimentos. La mayoría camina sin ayuda a los 14 meses. En esa edad empiezan a rayar usando lapices, plumones o crayones que les facilitemos, puede ocurrir que rayen donde no deben, pero es parte de su aprendizaje, asi mismo les llama el interés de armar bloques y rompezabezas.



También es muy común que tengan berrinches, cuando no se hace algo que ellos desean, los bebes de esta edad tienen dificultad compartiendo sus juguetes. Ellos son muy posesivos, quieren hacer cosas independientemente y no recuerdan ninguna de las reglas establecidas. Los infantes muestran aumento en sus temores y tienen cambios rápidos de temperamento. Sus emociones son usualmente intensas pero muy cortas. Las rutinas son muy importantes. Disfrutan jugando ellos mismos o a un lado de (no con) otros niños. Ellos se ven a sí mismos como el centro del mundo. 


Como poner límites a sus berrinches


Para trabajar productívamente en la inclusión de las normas o límites podemos hacer uso de ciertos recursos:

Desvío de atención: 

Se trata de llevar la atención del pequeño hacia otro lado que el “conflictivo”.
Es importante saber que en este caso se resuelve la situación pero no se está enseñando al pequeño a aceptar los límites.

Negociación: 

Es decir incluir un lugar intermedio entre la posición del pequeño y la nuestra. Por supuesto que no todos los temas incluyen esta posibilidad, y como todos los recursos si su uso es muy frecuente, pierde eficacia.

Fundamentación: 

Intentar que nuestro hijo comprenda el límite para que responda a él.Una vez más, es importante el equilibrio. Efectivamente es bueno para su aprendizaje comprender los motivos de las normas a seguir; pero si esto no es posible se debería sostener igual.

Premio y Castigo:

Brindarle a nuestro hijo premios al aceptar normas y castigos cuando no.Es un recurso que se sugiere poco uso. Los niños se acostumbran a basar sus acciones a la espera de uno o evitando el otro y sin aprender lo más saludable, salteándose el ligar de la autoridad.

Ejercicio de Autoridad: 

Se trata de una intervención clara, segura, que incluye las normas y los límites esenciales para el desarrollo del pequeño, que logra sostenerlo frente a posibles desacuerdos y finalmente su cumplimiento con el uso de uno o más de los recursos anteriores.